Me chiflan las novelas románticas, ¿y qué?
Jueves, 17 Diciembre 2015 16:07


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Gente, es definitivo, estoy convencida que hay un complot en contra de las novelas románticas. Este post va por todos aquellos que no temen ir a la biblioteca y salir con un libro cursi bajo el brazo. Debemos salir ya del armario.

 

Puedo aceptar algunas excepciones, supongo que ir leyendo 50 sombras de Grey en el bus puede ser algo incómodo para los demás pero a ver, ¿por qué parece un drama confesar que te gusta este género? Da la sensación que la novela romántica se ha convertido en el Sálvame de los libros. Pero oye, ¿qué más le da a la gente lo que leeas o veas? Yo soy partidaria de que cada uno haga lo que le de la real gana.

Lo mejor que tienen ese tipo de novelas es que son rápidas de leer, te transportan a otros lugares, te dan magia y aventura… son una especie de película que pone a prueba tu creatividad (especialmente en lo que refiere a esculpidos torsos y labios de seda). Así que sí, lo bueno también es que te permiten soñar con el pibón que las protagoniza.

Leer una novela romántica puede ayudarte en muchos sentidos: mejoras tu idioma y te distraes. Además, puedes conseguirlas gratis en cualquier biblioteca, por lo que tu bolsillo no tiene porque sufrir las consecuencias de tu nueva afición.

Los libros, por eso, tienen un gran inconveniente. El tonto que dijo que el saber no ocupa lugar… tenía una mansión por casa, como mínimo. Es por eso que, como antes he confesado, prefiero alquilarlos (ay, digo, coger en préstamo) en la biblioteca y así devolverlos una vez he pasado la última página. Y es que, al final, siempre puedes volver a buscarlos. Imagínate montañas de aventuras por vivir a precio de un camino a tu biblioteca más cercana: todo un chollo, alquilover.

Muy a malas, si deseas que ese libro sea tuyo y sólo tuyo y ya no tienes ni un hueco en casa… ¡siempre te queda la opción de alquilar un trastero!

 

-María


Categorías: Vivir de alquiler

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